FISCAL

¿Son deducibles en el IRPF las cantidades pagadas por el arrendamiento de una vivienda con opción a compra? El consultante es una persona física que ha firmado un contrato de alquiler con opción a compra de una vivienda, que constituye su residencia habitual. Se pregunta por la posibilidad de practicar la deducción por alquiler por las cantidades que satisfaga por arrendamiento de la vivienda.
Contestación: La Ley del IRPF regula la deducción por inversión en vivienda habitual señalando que, con carácter general, los contribuyentes podrán deducir el 7,5% de las cantidades satisfechas en el periodo de que se trate, por la adquisición o rehabilitación de la vivienda que constituya o vaya a constituir la residencia habitual del contribuyente. Todo ello, con una base máxima de deducción de 9.015 euros anuales. La base de deducción estará formada por las cantidades satisfechas, por cualquier concepto, relacionadas con la adquisición. Se considerará como vivienda habitual «la edificación que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años», salvo que concurran determinadas circunstancias que necesariamente exijan un cambio de vivienda en un plazo inferior. En estos casos, para consolidar las deducciones practicadas, se requiere que la vivienda sea habitada de manera efectiva y con carácter permanente por el propio contribuyente en un plazo de doce meses contados a partir de la fecha de finalización de las obras. Por último y para poder practicar la deducción por inversión en vivienda se requiere que concurran en el contribuyente dos requisitos: la adquisición jurídica de su pleno dominio, aunque este fuera compartido, y que constituya o vaya a constituir su residencia habitual durante un plazo continuado de, al menos, tres años. Es criterio de la Dirección General de Tributos que el cómputo de los tres años de residencia habitual está ligado al de titularidad del pleno dominio del inmueble, aunque sea parcial, no pudiendo tenerse en consideración el tiempo, inmediatamente previo a la adquisición, durante el cual el contribuyente pudiera venir residiendo en la vivienda en calidad de arrendatario. Así, la práctica de esta deducción podrá iniciarse en aquel ejercicio fiscal en el que se produzca la adquisición jurídica de la vivienda. No obstante, con el fin de facilitar el acceso a la vivienda, la Ley del Impuesto prevé la posibilidad de practicar la deducción con carácter previo a la adquisición jurídica en aquellos casos que sean depositadas cantidades en las denominadas cuentas vivienda en los términos que reglamentariamente se establecen. Igualmente, reglamentariamente, se regula otra posibilidad de inversión previa a la adquisición, al asimilar a ésta su construcción. Por tanto, por las cantidades que el contribuyente satisfaga por el arrendamiento asociado con un derecho de opción de compra, no podrá practicar la deducción por inversión en vivienda habitual al no encuadrarse dichos pagos en ninguno de los supuestos de deducción contemplados por el Impuesto. No obstante, la Ley contempla la deducción por alquiler por las cantidades que el contribuyente pague en concepto de arrendamiento de la vivienda habitual, desde que haya fijado su residencia en la vivienda y siempre que cumpla los requisitos establecidos en la normativa del Impuesto para aplicar dicha deducción (su base imponible sea inferior a 24.020 euros).
Normativa: Ley 35/2006 (Ley IRPF, Art.68, 78 8, 17, 27 y 88) y RD 439/2007 (Regl. IRPF, Art. 54)
¿Qué requisitos deben cumplir los titulares de actividades económicas para la reducción del 20% del rendimiento neto en la renta del ejercicio 2010?
Según establece la actual normativa del IRPF para el ejercicio 2010 tendrán derecho a esta reducción del 20% del rendimiento neto en el periodo impositivo 2010 los contribuyentes que cumplan, entre otros que establece la ley, el siguiente requisito:
Que ejerzan actividades económicas (empresariales o profesionales), cualquiera que sea el método de determinación del rendimiento neto de la actividad (estimación directa -normal o simplificada- o estimación objetiva), cuyo importe neto de la cifra de negocios, para el conjunto de las actividades desarrolladas sea inferior a cinco millones de euros en el ejercicio 2010.
En el caso de que la duración de la actividad económica hubiese sido inferior al año el importe neto de la cifra de negocios se elevará al año.Destacar que en el caso de que una persona física, por sí sola o conjuntamente con otras personas físicas con parentesco en línea directa o colateral, consanguínea o por afinidad, hasta el segundo grado inclusive, se encuentre con relación a las entidades de las que sean socios en alguno de los casos a que se refiere el artículo 42 del Código de Comercio, con independencia de la residencia de las entidades y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas, el importe neto de la cifra de negocios se referirá al conjunto de las entidades o empresas pertenecientes a dicho grupo.
Así debemos de tener, en el cálculo de la cifra de negocio a fin de aplicar correctamente, la reducción del rendimiento neto.